Te invito a leer mi nuevo artículo
"DIOS TAMBIEN ES MADRE"
Podría parecer controversial y hasta herético en una cosmovisión occidental en evolución ver a Dios como una mujer o madre. Nuestra idiosincrasia siempre nos mostros a Dios con un perfil de un hombre en forma, pero Dios no tiene problema con las formas; Dios es experto en funciones.
No quiero que nos atoremos en esa disyuntiva, si no poder brincar a la esencia del corazón de Dios, ya que la forma del corazón de Dios va mucho más allá de cómo es su exterior. Cuando Dios encontró a David expreso que había encontrado un hombre con la forma de su corazón.
Talvez diga algo arriesgado soy un escrupuloso lector de las crónicas de Narnia y sabes, si el día que vea cara cara a Dios, si el decidiera presentarse a mí en forma de león, para mí no cambiaría nada mi fe y amor por él ya que mi fe no está puesta en una forma si no en el logos; su palabra. Si yo sé que podrías decir que Jesús se refiero a él como un padre, su Abba, en función él estaba hablando mucho más de la cercanía he intimidad que él tenía con su Papá que en tratar de demostrarnos el sexo de Dios; pero repito no quiero atorarme en estas pequeños he insignificantes dilemas.
Para la cosmovisión judía es muy fácil poder tener una perspectiva muy diferente a la nuestra ya que ellos tienen muchas maneras de poder referirse a Dios. Una de ellas es EL SHADDAI; esta palabra es bastante interesante ya que en su etimología significa; “uno que tiene pecho, o el que amamanta” me encanta esta manera de poder ver una de las funciones de Dios; de un Dios que nutre, suple y satisface una necesidad primaria de un hijo.
No encontraras literalmente en la biblia diciendo Dios es mujer o madre por si pensabas buscarlo, pero si podrás mirar entre líneas la función y el arquetipo femenino, maternal de la época y de la cultura en que se escribieron dichos libros.
Por ejemplo el profeta Moisés en un dialogo con Dios hace esta pregunta (¿acaso he sido yo el que ha concebido a todo este pueblo, y lo ha dado a luz?) Está claro el arquetipo de una mujer pariendo a un hijo; o que decir de ese momento en que Jesús dice: (Cuantas veces quise juntarte como la gallina junta a sus polluelos pero no quisiste), la gallina es por naturaleza he instinto una madre, y si no has visto una gallina en acción al defender a sus pollos tendrás que mirarlo, es un espectáculo de amor puro.
Sé que hasta aquí puede sonar bastante confuso y no te juzgaría, cuando yo comencé a ver el lado maternal de Dios no fue de la noche a la mañana.
Pero me gusta mucho como lo presenta el artista Rembrandt en uno de sus cuadros llamado “El Hijo Prodigo” este cuadro es una manera maravillosa de tratar de explicar la paternidad y maternidad de Dios de la parábola del Evangelio de Lucas.
El cuadro de Rembrandt tiene muchos mensajes, es un cuadro para pasar horas en reflexión y aun así quedarte con dudas.
El cuadro tiene ciertos puntos de luz sobre los que el autor quiso focalizar un mensaje y uno de ellos son las manos del padre rodeando a su hijo.
Si miras con atención el cuadro miraras que la mano izquierda tiene un aspecto masculino y la mano derecha un aspecto femenino; eso solamente es algo representativo para poder hacer una alusión al lado madre de Dios. Algunos escritores señalan que el cuadro puede representar como el padre jala a su hijo y lo pega entre su corazón y su vientre como diciendo: “haz vuelto de donde naciste y saliste”.
Es maravilloso ver el amor entrañable de Dios y experimentar su lado maternal; Porque Dios es Padre pero también es Madre.
Si tienes alguna duda o te interesa el tema mucho más allá de esta líneas no dudes en escribir a mi perfil de Instagram estaré listo para poder ondear un poco más sobre este tema
Mani Rivera.